J N Q
martes, 20 de diciembre de 2011
ni tu matas por mi, ni yo muero de celos por ti.
no hubo llantos, ni lágrimas, ni siquiera esa sensación de impotencia sostenida para no estallar en gritos de histeria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario